Obra del Mes

El programa “Obra del mes”  es una acción destinada a dar a conocer una obra distinta del museo cada mes y, de este modo, hacer accesibles los contenidos del museo para todos los públicos incentivando la diversidad de miradas. Obra del mes es una invitación a explorar y profundizar  en los significados de un conjunto de obras escogidas de los fondos del Museo.

«Llamamos bello a lo que eleva la mente desde lo que aparece ante los sentidos hasta la visión trascendente». He aquí unas palabras del cardenal jesuita Tomás Spidlík (1919-201 O) que, consideramos, resumen la belleza que quiere transmitir cada Obra que mostramos en estas páginas.

Mes de Mayo

VIRGEN DEL PRADO PAG.92

Con motivo de la Conmemoración el próximo 28 de mayo de 2017, del cincuenta aniversario que la imagen de la Virgen del Prado, fuera coronada canónicamente por el noveno Obispo-Prior, D. Juan Hervás y Benet, y ser además el “Mes de La Virgen”, la Obra que presentamos es el óleo de :

LA VIRGEN DEL PRADO

 DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

El lienzo, montado sobre bastidor, de gran tamaño (220 x 188 cm), representa a la Virgen del Prado con el Niño en brazos, sobre su carroza. Es de estilo popular posiblemente del siglo XVIII. Pertenece a la Parroquia de Santiago de Ciudad Real.

El pintor, cuya autoría es desconocida, representa la venerada imagen de “la Virgen del Prado” Patrona de la ciudad, de manera estereotipada, con un esquema triangular,  imponente y majestuosa, de pie, rígida, situada bajo el vértice en el centro de la bóveda iluminada con la paloma blanca simbolizando el Espíritu Santo. La imagen reposa sobre una composición celestial de cinco cabecitas de angelitos que le sirven de base, de una ingenuidad deliciosa, y nubes, que reposan sobre la rica peana que la enaltece y eleva sobre el mundo.

La Virgen lleva corona imperial (Ella ya es Reina del Cielo y Tierra y Reina de ángeles y hombres) de plata de gran belleza, construida en el año 1614, constituye una obra delicadísima y profusa de orfebrería con medallones y abundantes arabescos, su autor, el platero Tomé Acosta (Cordobés). Parecida a una mitra, es casi cerrada, abierta verticalmente por el frente cuya faja o cincho central está adornada de broches y resaltes geométricos, llevando a ambos lados dos figuras finamente cinceladas, y acabada con una esferita dorada rematada por una cruz.

En el vértice superior, bajo la corona, se ve su rostro de rasgos finos, agraciado y de dulce expresión, enmarcado por una toca blanca ribeteada de finísima pedrería, acoge entre sus brazos la imagen del Niño Jesús (siguiendo la iconografía bizantina) también con corona del mismo estilo y decoración, la mano derecha del Niño Jesús está levantada en señal de bendición, mientras su mano izquierda sostiene una pequeña esfera coronada por una cruz – la totalidad de nuestro universo descansa en sus manos.

Ambas imágenes se revisten de ricas telas, de acuerdo con la tradición de la corte; La Virgen con amplio y bellísimo manto de delicados bordados e incrustaciones de piedras preciosas (ya desaparecido), abriéndose hacia la base, permite ver la parte delantera de la túnica. Los tejidos de la túnica y el manto ostentan pequeñas florecillas de colores y ramos bordadas en oro muy fino de realce, guarnecido de encaje de oro fino, propias de la época, de gran vistosidad.

La ráfaga es de plata, con una elegante curvatura en la parte superior, de la que penden numerosas campanitas y rayos en sus extremos, deja ver, a ambos lados un jarrón con flores blancas, azucenas (flor mariana por antonomasia, de pureza), que nos hablan de la virginidad de María Madre de Dios y a su concepción libre de todo pecado;  simbolizan además la belleza espiritual de María.

Los ocho varales que sustentan el dosel son de bronce con remates de plata; sobre ellos a ambos lados dos humildes y largos cirios encendidos, símbolo de Dios, el dador de vida y la luz del mundo.

La devoción a la Santísima Virgen del Prado, Patrona de Ciudad Real, se remonta a más de novecientos años.

Feliz hallazgo de la Santa Imagen de Nuestra Señora en las cercanías de Velilla de Jiloca (Aragón). Reina y Soberana de los Reyes de Castilla.- Celestial Protectora de los ejércitos cristianos contra los moros.- Triunfadora y Restauradora de las dos Castillas.

El Mensaje

 María es ejemplo y apoyo para todos los creyentes: Nos impulsa a no desalentarnos ante las dificultades y los inevitables problemas de todos los días (Ángelus, 15 de agosto). Benedicto XVI 

Texto:Ana María Fernández Rivero

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Mes de Abril

Piedad PAG. 32

LA PIEDAD

 DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

La obra pictórica que presentamos está fechada en 1.625 de Damián Sánchez Cotán, perteneciente a la Parroquia de Santa María la Mayor de Alcázar de San Juan (Ciudad Real). Se trata de un óleo sobre lienzo, 103,5 x 82 cm. cuyo tema iconográfico es “La Piedad”.

El acontecimiento no corresponde a un momento descrito por las Sagradas Escrituras, pero es uno de los instantes más sobrecogedores de la Pasión y Muerte de Jesucristo, reforzándose así la idea de María, como Madre y de Jesucristo, como Hombre que murió por nosotros.

 La representación de la Virgen con Cristo muerto en su regazo, “La Piedadnace en los conventos femeninos del valle del Rhin que en italiano se llama Pietá y en alemán Vesperbild “imagen vísperal”, ya que hace referencia a la hora de Vísperas, en el Viernes Santo, cuando María recibe en su regazo el cuerpo de Cristo descendido de la Cruz.

El tema de la Piedad gozó de gran popularidad durante el Barroco por su perfecta adaptación a las normas emanadas del Concilio de Trento encaminadas a mover a la devoción y despertar la piedad entre los fieles. Siendo una de las iconografías pasionarias que goza de más fervor entre los cristianos.

El pintor, nos muestra una visión sobrecogedora de la Virgen con Cristo muerto en su regazo que acompañada de la Magdalena y San Juan completan la escena y ocupan la mayor parte de la composición.

La imagen de María, viste manto negro y toca que le cubre la cabeza y cuyo rostro amorosamente aproxima al rostro cadavérico de Cristo; está sentada a los pies de la cruz donde acoge con gran dolor, manifestado en la expresión de su rostro y la mano que toma el brazo inerte de Jesús, el cuerpo sin vida de su Hijo.

María Magdalena, de rodillas, con claras muestras de dolor en el rostro, de larga cabellera pelirroja caída sobre sus hombros, acaricia con gran delicadeza la mano del yacente, que junto a la de María conforman una disposición de belleza y exquisita expresividad que completan ese dramatismo latente. A la derecha, San Juan vestido con túnica morada y cubierto con manto de color rojo, que es el símbolo del martirio. El dolor, y la pena está reflejada en su rostro, en medio de una enorme serenidad.

Una escena de paisaje sirve de fondo a la composición.

 El Autor

Damián Sánchez Cotán, toledano, sobrino de fray Juan Sánchez Cotán y hermano del escultor Alonso.

Su obra muestra una clara influencia de Morales y en este cuadro encontramos ecos de su manierismo; (Aunque en la corte está asentado Velázquez y en Valencia campea el arte de Ribalta, en el ambiente manchego continúan los modelos piadosos de la vieja tradición flamenca).

El Mensaje

Al pie de la cruz, María junto con Juan, el discípulo del amor, es testigo de las palabras de perdón que salen de la boca de Jesús. El perdón supremo ofrecido a quien lo ha crucificado nos muestra hasta dónde puede llegar la misericordia de Dios. María atestigua que la misericordia del Hijo de Dios no conoce límites y alcanza a todos sin excluir a ninguno.

Papa Francisco “Bula de Convocación del Jubileo Extraordinario de la Misericordia”

 Texto: Ana María Fernández Rivero

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Mes de Marzo

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 IMPRESIÓN DE LAS LLAGAS DE SAN FRANCISCO

DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

San Francisco de Asís (Giovanni di Pietro Bernardone; Asís, actual Italia, 1182 – id., 1226) hijo de un rico mercader, pasó de vivir en una familia acomodada a someterse a la más estricta pobreza y observancia de los Evangelios. Religioso y místico italiano, fundador de la orden franciscana. Es conocido también como “il poverello d’Assisi el pobrecillo de Asís’, en italiano.

Sus sufrimientos no afectaron su profundo amor a Dios y a la Creación: hacia 1225, compuso el maravilloso poema Cántico de las criaturas o Cántico del hermano sol, que influyó en buena parte de la poesía mística española posterior. San Francisco de Asís falleció el 3 de octubre de 1226. En 1228, apenas dos años después, fue canonizado por el papa Gregorio IX, que colocó la primera piedra de la iglesia de Asís dedicada al santo. La festividad de San Francisco de Asís se celebra el 4 de octubre. El amor hacia los animales, como criaturas de Dios fue el motivo por el que es elegido patrón de los veterinarios; también es el patrono de los forestales y, en 1980 el papa Juan Pablo II le proclamó patrón de los ecologistas. Sus emblemas son el lobo, el cordero, los peces, los pájaros y los estigmas.

La obra que contemplamos nos muestra al santo arrodillado con los brazos abiertos y la mirada dirigida hacia lo alto recibiendo los estigmas que van a marcar las llagas sobre el cuerpo de San Francisco; los estigmas, según testimonio del mismo santo, ello ocurrió en septiembre de 1224, tras un largo periodo de ayuno y oración, en un peñasco junto a los ríos Tíber y Arno.

Destaca, el hábito, de notable precisión y calidades espléndidas; las manos, con un contorno diseñado con una línea de color rojizo confiere volumen; o el paisaje de pinceladas largas y fluidas, influencia de su maestro Carreño de Miranda y un cielo de agradables tonos azules.

Este lienzo de excepcional calidad original de Mateo Cerezo, siglo XVII (avanzado), propiedad del Obispado de Ciudad Real, es probablemente una réplica del conservado en el Hospital de la Venerables Orden Tercera.

Mateo Cerezo (Burgos, 19 de abril de 1637) Es integrante de la tercera generación de pintores madrileños del Barroco. Cerezo murió a los 40 años (tan sólo 15 años de actividad profesional), por lo cual su obra es muy escasa

Los temas que trató Mateo Cerezo fueron religiosos y bodegones, habiendo sido discípulo del gran Carreño de Miranda. Su estilo fue el del típico Barroco Madrileño, influido por el tenebrismo y orientado a abastecer la ingente demanda que creaba en Madrid el hecho de ser Corte real y sede de las principales Órdenes religiosas.

Mensaje                              

“Dios creó a todas las criaturas con amor y bondad, grandes, pequeñas, con forma humana o animal todos son hijos del Padre y fue tan perfecto en su creación que dio a cada uno su propio entorno y a sus animales un hogar lleno de arroyos, árboles y prados hermosos como el propio paraíso”.

                                                                            San Francisco de Asís  “ Cántico de las criaturas (llamado también Laudes creaturarum o Cántico del hermano Sol”

 

Texto: Ana María Fernández Rivero; Historiadora del Arte. Foto: Ricardo Falquina Sancho.

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Mes de Enero y Febrero (2017)

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CRISTO ENTREGA EL GLOBO TERRÁQUEO AL PADRE CELESTIAL

 DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

La obra que contemplamos nos muestra a Jesús, desnudo con paño de pureza, instrumentos de la Pasión, y al Padre celestial que recibe de las manos de Jesús el mundo redimido por los méritos de su sagrada Pasión. Jesús, el Hijo de Dios, hace posible que también nosotros seamos hijos de Dios, al haber asumido nuestra condición humana, y haberla redimido.

Este interesantísimo lienzo anónimo, del Siglo XIX, propiedad del Obispado (Seminario) de Ciudad Real en el que aparece Cristo que entrega el Globo Terráqueo al Padre Celestial, no es descriptivo sino conceptual: invita a la adoración del Señor Crucificado, fuente de una Sabiduría que triunfa sobre la del mundo.

En el plano superior derecho un rompimiento celestial del que surge entre nubes la figura de Dios flotando casi horizontal, que recibe el globo terráqueo de manos de Cristo. La esfera (encarna el «todo», la perfección, el infinito, lo que la une a Dios, que tampoco tiene principio ni fin). Cristo aparece como salvador del mundo (Salvator Mundi).

En primer plano, ocupando la mitad izquierda del lienzo Cristo, coronado de espinas, arrodillado sobre el travesaño vertical de una Cruz (casi de perfil), junta los brazos, flexionados por los codos, para elevar hacia el Padre la gran esfera azulada. Efectivamente, el que vendrá al final de los tiempos será el que fue crucificado ignominiosamente, recibiendo entonces el poder y el dominio sobre la entera Creación.

Los elementos que forman parte de la composición aparecen muy difuminados:

La cruz: En ella se unen el cielo y la tierra lo más íntimamente posible. Es el símbolo del intermediario, del mediador, de quien es por naturaleza integración permanente del universo y comunicación tierra-cielo.

La tablilla con el título título I.N.R.I. Iesus Nazarenus Rex Iuadeorum (Jesús el nazareno, rey de los judíos).

En la parte inferior del cuadro debajo del Madero vertical  la capa (roja) que ponen sobre sus espaldas en la pasión (Mt 27,28), que significa la vida que el Salvador lleva a los hombres con la efusión de su sangre.

El hisopo, la lanza del centurión Longino con la que infligió las cinco llagas al costado de Jesucristo.

En el suelo, a la derecha, están los instrumentos de la pasión: el flagelo y la columna de la flagelación (de la que pende una gran argolla negra, con una cuerda gruesa atada, los santos clavos (tres) y el martillo utilizados en la crucifixión, y una hermosa jarra sobre plato en plata, que podría hacer referencia a la que utilizó Pilatos para lavarse las manos. Del descendimiento se puede observar parte de una escalera utilizada para la descender el cuerpo de Jesús.  Este cuadro es copia de un original de Francisco Díaz Espinosa (S. XVII), titulado “La Oración del Huerto” ubicado en la sacristía de la Real Iglesia Parroquial de San Ginés de Madrid.

Mensaje

                                                                      San Pablo lo tenía claro: No hay más que un Dios y un mediador entre Dios y los hombres y ese es Jesucristo hombre, que se dio a sí mismo como rescate por todos“. (1. Tim. 2. 5-6).

 Texto: Ana María Fernández Rivero; Historiadora del Arte.

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MES DE ENERO (2014)

 

San Joaquín y la Virgen Niña

SAN JOAQUÍN Y LA VIRGEN NIÑA

DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

El lienzo representa a San Joaquín, el padre de la Virgen, en actitud de caminar, llevando de la mano a la Niña María. La escena es parte del evangelio apócrifo de Santiago, en el que se narra la historia de Ana y Joaquín, padres de la Virgen. Esta historia fue popularizada en la Edad Media por Santiago de la Vorágine, en su libro La Leyenda Dorada.

 Como se sabe, las genealogías de Jesús, que se incluyen en el Evangelio de San Mateo (Mt 1,1-17) y de San Lucas (Lc 3, 23-38) no dan noticia alguna de los nombres de los padres de María. Una antigua tradición, que arranca del siglo II, atribuye a los padres de María los nombres que se nos presentan en la celebración litúrgica, Joaquín y Ana.

En el lado derecho de la composición, la figura del anciano San Joaquín venerable, de rostro barbado y apreciable calvicie; de porte majestuoso; viste con manto encarnado anudado por delante sobre túnica, en su mano izquierda porta gorro propio de la época y en la diestra coge a la Virgen niña de la mano que parece señalar el camino a seguir por ambos; ésta, con cabellos recogidos en la espalda mira a su padre. Porta un ramillete de flores (azucena símbolo del amor puro y virginal, y el clavel rojo, de la Pasión de Cristo) y viste túnica con cíngulo a la cintura bajo manto azul. Va calzada con sandalias. Irrumpe la composición una escena de celaje en donde aparece una paloma rodeada de luz y de ángeles que simboliza el espíritu Santo; que derrama sus dones, visualizados como haces radiales de luz, sobre la pequeña para evidenciar que su concepción no es obra de Joaquín sino divina.

El pintor, cuya autoría es desconocida, debió basarse en el Libro del Apocalipsis. Un elemento inquietante de la pintura es la serpiente, cuya cabeza es aplastada por la Niña con su pie izquierdo. La serpiente encadenada al mundo representa el pecado; ella lo arrastra hasta que Cristo salvador, por mediación de la Virgen, aparece en él. Además se asocian a la Niña, una serie de símbolos bíblicos que evidencian su predestinación y su concepción desde el origen de los tiempos sin mácula alguna; es la mujer apocalíptica con el cerco de estrellas sobre su cabeza que aquí está representada como una inocente niña

El marco posee cornucopia y festones colgando por los laterales, presenta una ancha superficie con una cuajada decoración de distintos colores.

Se trata de una obra de esmerada y especial calidad y se puede datar entre el siglo XVII y siguiente.

Mensaje

La imagen de San Joaquín y  María Niña, refleja, también para un tiempo de desentendimiento e individualismo, la necesaria relación y comprensión entre las generaciones, nos invita a hacer revivir en gratitud la memoria de los antepasados evocando entre los cristianos la presencia de los abuelos y la responsabilidad ética de ofrecer la necesaria  atención integral a los ancianos.

 ¡Vemos aquí el valor precioso de la familia, como lugar privilegiado para transmitir la fe…!

(Papa Francisco)

Texto: Ana María Fernández Rivero. Foto: Ricardo Falquina Sancho

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MES DE ABRIL (2014)

Piedad

PIEDAD

DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

La representación de la Virgen con Cristo muerto en su regazo, “La Piedadnace en los conventos femeninos del valle del Rin que en italiano se llama Pietá y en alemán Vesperbild, cuya traducción literal sería “imagen vísperal”, hace referencia a la hora de Vísperas, asociada a la liturgia del Viernes Santo, cuando María recibió en sus brazos a su Hijo desclavado de la cruz.

El tema de la Piedad no se menciona en los Evangelios, donde solo se puede rastrear el dolor de María en el Evangelio de Lucas (2, 35), en un versículo que será el germen de la Virgen de las Espadas. También Jacopo de la Vorágine dedica un capítulo a la Virgen de la Piedad (cap. CCXXIV) pero basándose en el Evangelio de Juan (19, 25-27) la describe erguida soportando de esta forma su inmenso dolor.

Esta creación surge a principios del siglo XIV gracias a las Meditaciones franciscanas del Seudo Buenaventura, a las Efusiones del beato Enrique de Berg y a las Revelaciones de santa Brígida. En el arte español de finales del siglo XV y comienzos del XVI se popularizó por la traducción al castellano de la Vita Christi de Ludolfo de Sajonia.

La Piedad constituye una escena intimista, donde el protagonismo recae sobre todo en la figura de la Virgen. Las raíces de esta iconografía podrían encontrarse en un tema coral del Oriente cristiano: el del Llanto o Lamentación sobre Cristo muerto, derivado del Threnos bizantinos, donde los dolientes centran su atención en Cristo. El grupo de la Piedad sería como un fragmento separado de la Lamentación, que ahora se ve reducido a los dos personajes esenciales de María y su Hijo.

El lienzo procedente del Monasterio de Dominicas de Alta Gracia representa a la Virgen con Cristo muerto en su regazo. El autor desea que la mirada de los fieles se concentre en los personajes divinos situándolos sobre fondo oscuro. En la escena aparecen las dos figuras unidas en un bloque vertical en el  momento en que el cuerpo del Hijo, desclavado de la cruz, descansa en los brazos de su Madre que le recibe con un dolor contenido. La Virgen arrodillada a los pies de la cruz viste túnica roja bajo gran manto azul que le oculta el cabello, con gran dolor sostiene el cuerpo sin vida de su Hijo sujetándolo por debajo de los brazos para evitar su desplome y arrima su rostro a la cara del Cristo consiguiendo un patetismo insuperable, destaca la expresión de las manos de dedos delgados. La figura de Cristo muertopresenta en el costado la lanzada, sentado sobre el suelo, lleva paño de pureza y con las palmas de las manos hacia arriba que denotan la entrega absoluta de su vida a su Padre. Las formas importantes están modeladas con precisión anatómica y con delicadeza a la vez. Detrás apreciamos el travesaño vertical de la cruz.

Es un lienzo del Siglo XVII, pertenece al círculo toledano de Morales “el divino”. Destaca el recato y recogimiento exagerados de acuerdo con el sentido devoto castellano. Inspirado en el manierismo tanto florentino como holandés, movimiento leonardesco y su luz.

Invita a meditar y concentra la atención en el drama de la pasión y la contemplación amorosa con sentido realista y conmovedor, porque no se trata de la lamentación de María ante el destino trágico de su Hijo, sino de la adoración del Redentor por parte de su Madre y del fiel, que contemplan la escena con un dolor íntimo y contenido.

La obra se encuentra pendiente de restauración.

Mensaje

 La realidad del dolor es innegable en el ser humano y de él no se libró María  en ciertos momentos de su vida.

 Cristo nos salva por su muerte en tanto que es entrega total al Padre.

Texto: Ana María Fernández Rivero. Foto: Ricardo Falquina

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MES DE MAYO (2014)

Virgen con Niño Pag. 42

LA VIRGEN CON NIÑO

DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

La Virgen con el Niño es uno de los principales temas de la iconografía cristiana. La primera representación de la Virgen con el Niño puede ser la pintura mural en la Catacumba de Priscila, en Roma, en la que la Virgen sentada amamanta al Niño, que vuelve la cabeza para mirar al espectador. Aunque puede fundarse en los Evangelios, no tiene como fin inmediato visualizar ninguno de sus relatos; sino dar cuenta del papel protagónico de María en la Historia de la Salvación, y del hecho central de su maternidad divina  y virginal exaltándola y proponiéndola como modelo.

El lienzo representa a la Virgen con el Niño. El pintor, cuya autoría es desconocida, representa la Imagen de María que pertenece al modelo del icono de la Glicofilusa (es una palabra compuesta que significa “la que besa dulcemente [al Niño]”). La Glicofilusa (la dulce amante) nace a mediados del siglo XIV como una variante de la Madre de Dios Hodigitria Eleousa (misericordiosa), que se distingue por la actitud de ternura entre la Madre y el Hijo y destaca la humanidad de este último. La mejilla de María y la del Niño se tocan suavemente. El Niño sostenido por el brazo derecho de María mira deliciosamente a la Madre; ella es siempre la que muestra a Jesús, el fruto de su vientre.

 La obra en su sencillez nos presenta a La Virgen de medio cuerpo, vestida con manto rojo, túnica verde y un tocado blanco. Entre sus manos entrecruzadas sujeta dulcemente al Niño, sus mejillas se juntan. El Niño, envuelto parcialmente en un paño blanco, extiende su brazo derecho hacia el cuello de su madre. En la mano izquierda sujeta una fruta. Su expresividad se templa por un sentimiento de intimidad serena y contenida, plena de fe sincera.

En primer plano, en la parte inferior, aparece una mesa, sobre la que se disponen un racimo de uvas (izquierda ) y un frutero (alegoría de la nueva Eva) a la derecha.

Según el profesor José María Azcárate es una copia de Gerard David, flamenco. El encuadramiento de la ventana se vincula con la escuela veneciana.

Gerard David es un pintor flamenco que desarrolla su obra en Brujas. Sus obras más famosas son sus grandes retablos, entre ellos el Bautismo de Cristo, en Brujas, y sobre todo Madonna con Ángeles y Santos, en Ruán. Las características principales de su obra, son su riqueza cromática y el hábil tratamiento de la luz, el volumen y el espacio. En sus últimas obras adoptó un aire más humanizado e intimista en el tratamiento de los temas religiosos, destacando la serenidad y dulzura en los rostros. Como holandés le preocupan el paisaje y los efectos de luz, y es un fiel intérprete de la naturaleza.

Se trata de una obra de esmerada y especial calidad, óleo sobre tabla, siglo XV (finales), 41 x 31 cm.

Pertenece al Obispado (Seminario) Ciudad Real.

Mensaje

“El mes de mayo nos estimula a pensar y a hablar de modo particular de Ella. En efecto, este es su mes. Así pues, el período del año litúrgico, [Resurrección], y el corriente mes llaman e invitan nuestros corazones a abrirse de manera singular a María”.  (Juan Pablo II, Mayo 1979)

 “Es el mes en que, en los templos y en las casas particulares, sube a María desde el corazón de los cristianos el más ferviente y afectuoso homenaje de su oración y veneración. Es también el mes en el que desde su trono descienden hasta nosotros los dones más generosos y abundantes de la Divina Misericordia”.     (Pablo VI, Mense Maio)

    

Texto: Ana María Fernández Rivero; Historiadora del Arte. Foto: Ricardo Falquina Sancho.

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MES DE JUNIO (2014)

San Juan Bautista

SAN JUAN BAUTISTA

DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA 

Hijo del sacerdote Zacarías y de Isabel, prima de la Virgen María, recibió el nombre de Johanan o Jochanaan. Se retiró muy joven al desierto de Judea para llevar una vida ascética y predicar la penitencia. En Jesús, que se hizo bautizar por él, reconocía al Mesías anunciado por los profetas. Ese acontecimiento habría ocurrido en el año 28. Arrestado en el 29, en la fortaleza transjordana de Maqueronte por el tetrarca de Galilea Herodes Antipas, cuyo matrimonio con Herodías, que era su sobrina y su cuñada a la vez, se habría atrevido a censurar, fue decapitado.

El modelo iconográfico de San Juan Bautista proviene del Nuevo Testamento. Los cuatro Evangelios hablan de él, siendo el de San Marcos el que más. En el arte cristiano aparece con dos aspectos diferentes: como niño y como adulto, como compañero de juegos del Niño Jesús y como predicador ascético. El San Juan adulto aparece vestido en el arte oriental con un sayo de piel de camello. En Occidente se reemplazó con una piel de oveja o de cabra que le deja los brazos, las piernas y una parte del torso desnudos.

San Juan Bautista es el patrón de los sastres, porque se vistió a sí mismo en el desierto; de los peleteros, a causa de la túnica de pelo de camello; de los fabricantes de cinturones, zurradores y talabarteros, porque llevaba cinturón de cuero; de los cardadores de lana, porque tenía un cordero como atributo.

Esta bella talla de bulto redondo en madera policromada de la Parroquia de Calzada de Calatrava, representa a San Juan “El precursor”, sobre una peana cuadrada y plana, joven, de pie, descalzo, sobre unas rocas. Su cabeza (de gran nobleza) es ligeramente alargada, orientada hacia el hombro izquierdo. El cabello, castaño, cae sobre los hombros en gruesos mechones ondulados. Barba puntiaguda. Como es usual, viste con una túnica elaborada con piel de cordero, marrón, cuidadosamente trabajada en pequeños vellones, como señal de desprendimiento ante la conversión. Va ceñida mediante un cinturón negro con hebilla rectangular.

La figura tiene mutilados los brazos y toda la pierna izquierda, sobre ella aparece la pata de un cordero, (Agnus Dei) habiéndose mutilado también el resto de este animal.

Es de estilo barroco, y muestra un rico modelado plástico.

Mensaje

Juan viene a ser como la línea divisoria entre los dos Testamentos, el antiguo y el nuevo. Así lo atestigua el mismo Señor, cuando dice: La ley y los profetas llegaron hasta Juan. Por tanto, él es como la personificación de lo antiguo y el anuncio de lo nuevo. Porque personifica lo antiguo, nace de padres ancianos; porque personifica lo nuevo, es declarado profeta en el seno de su madre. Aún no ha nacido y, al venir la Virgen María, salta de gozo en las entrañas de su madre. Con ello queda ya señalada su misión, aun antes de nacer; queda demostrado de quién es precursor, antes de que él lo vea. Estas cosas pertenecen al orden de lo divino y sobrepasan la capacidad de la humana pequeñez… 

 (De los sermones de San Agustín, obispo)

 

Texto: Ana María Fernández Rivero; Historiadora del Arte. Foto: Ricardo Falquina Sancho

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MES DE JUNIO (2014)

Imagen

SANTIAGO APÓSTOL

DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

La Biblia nos dice que Santiago era hijo de Zebedeo y Salomé, y hermano mayor del apóstol Juan. Los Evangelios se refieren a él como “el Mayor” para diferenciarlo del otro Apóstol Santiago (Santiago Alfeo o Santiago ‘el Menor’). El y su hermano Juan fueron llamados por Jesús mientras estaban arreglando sus redes de pescar en el lago Genesaret. Según una antigua tradición, Santiago el Mayor se fue a España. Primero a Galicia, donde estableció una comunidad cristiana, y luego a la cuidad romana deCaesar Augusta (actual Zaragoza).

El Apóstol murió asesinado por el rey Herodes Agripa I, el 25 de marzo de 41 AD (día en que la liturgia actual celebra La Anunciación), apareciendo en los Hechos de los Apóstoles como el primer apóstol martirizado. La tradición también relata que los discípulos de Santiago recogieron su cuerpo y lo trasladaron a Galicia (extremo norte-oeste de España), reposando sus restos mortales en la basílica edificada en su honor en Santiago de Compostela. En España, Santiago es unode los santos más queridos y venerados; siendo además en América numerosas las ciudades dedicadas al Apóstol en Cuba, República Dominicana, Chile y otros países.

Santiago el Mayor es, de entre los apóstoles, el que presenta un interés iconográfico más destacado debido a que une a su condición de discípulo de Cristo, la de patrón de España, originada por su intervención milagrosa en la batalla de Clavijo, y a su vinculación por ello a la Reconquista. A Santiago el Mayor se le representa siempre barbado, con el cabello cayéndole sobre los hombros, y de mediana edad. Como Apóstol, como Peregrino y como Caballero, que son reflejo de su triple dimensión eclesial, popular y política de su culto.

El lienzo de grandes dimensiones del Excmo. Cabildo Catedral representa a Santiago como apóstol. Viste túnica de color rojo en alusión a su martirio. Santiago es, asimismo, Peregrino, porta también el báculo o cayado que potenciaba la idea de la misión apostólica encargada por Jesús y, además, servía para intensificar la importancia de Compostela como sede episcopal. Lleva también “la esclavina” pequeño manto, generalmente de cuero, para  cubrir los hombros, protegiendo el tórax del frío y de la lluvia. Decorada con pequeñas conchas y bordones hechos de materiales diversos, como emblema de la caridad comparando sus costillas con los dedos de una mano.

La figura del Apóstol está de pie, entre dos árboles (palmeras, cipreses) que según un sermón incluido en el propio Codex Calixtinus se compara a Santiago con la palmera, que simboliza el triunfo del mártir sobre la muerte, la resurrección de Cristo, la inmortalidad del alma, la salvación y, sobre todo, como símbolo del Paraíso Celestial. Por otro lado, el ciprés, árbol que por el constante verdor y por la incorruptibilidad de su madera, símbolo en la iconografía cristiana de la resurrección y el Paraíso.

Santiago Apóstol ha preparado el camino para que el mundo reconozca a la Virgen Santísima como “Pilar” de nuestra Iglesia. El es el Apóstol de la Virgen María, también es conocido como el Apóstol de la Paz.

Mensaje

El camino de Santiago creó una vigorosa corriente espiritual y cultural de fecundo intercambio entre los pueblos de Europa. Pero lo que realmente buscaban los peregrinos con su actitud humilde y penitente era ese testimonio de fe…Esa fe cristiana y católica que constituye la identidad del pueblo español.

                                                                       Juan Pablo II, Homilía en Santiago de Compostela 9-11-1982

Texto: Ana María Fernández Rivero. Fotos: Ricardo Falquina Sancho

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MES DE SEPTIEMBRE (2014)

San Jerónimo

                          SAN  JERÓNIMO PENITENTE                          
DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

Uno de los cuatro grandes Padres doctores de la Iglesia latina. Nace en Estridón, cerca de Venecia, hacia el año 347, dentro de una familia cristiana. Muere en el año 420. En Roma estudia los clásicos y lleva una vida mundana y disipada, y ahí decide convertirse al cristianismo para, posteriormente, dedicarse a la vida ascética y al estudio de las Sagradas Escrituras. En Antioquia es ordenado sacerdote. Va a Roma y asiste al papa san Dámaso en el Concilio del año 382. Le encarga la revisión de los Evangelios. Va a Belén en el año 382; es director espiritual de dos monasterios (uno de hombres y otro de mujeres). Allí vive durante treinta años dedicado al estudio, exégesis y comentarios a la Sagrada Escritura. Destaca entre sus obras la traducción, del hebreo al latín, del Antiguo Testamento y la revisión del texto latino del Nuevo Testamento. Es la llamada biblia Vulgata, texto oficial del cristianismo.

Su larga permanencia en el desierto de Calcis (Egipto) donde vivió su fervor eremítico, dio origen a una serie de leyendas, que amenizan su iconografía: las tentaciones, el león domesticado, etc.
En el Renacimiento se convirtió en el Patrón de los humanistas. En la actualidad es el santo patrón de los bibliotecarios, traductores…etc Su fiesta se celebra el 30 de septiembre.

El lienzo que comentamos, propiedad de la Comunidad de MM. Dominicas de Almagro, representa al Santo, en una de las etapas de su vida de ermitaño, en solitario, de gran corporeidad y musculosidad, de cuerpo poderoso y sin embargo frágil, abstraído en la meditación, de aspecto venerable, semicalvo y con larga barba, apoyado sobre la Biblia abierta. Se reconoce al penitente por su semidesnudez, cubre un paño de pureza blanco, y manto púrpura, ante la entrada de la gruta, y rodeado de una combinación de los atributos que le hacen reconocible:
-El león (leo mansuetus), al que se dice domesticó y sacó una espina clavada de la pata; aunque en realidad el icono de un fiero león se puede deber al carácter áspero del santo, su vigor y fortaleza en la defensa de la doctrina.
-El cráneo o calavera símbolo de la fugacidad de la vida, (penitencia en el desierto).
-El capelo cardenalicio y manto púrpura (dignidad eclesiástica que se le concede en el siglo IX, en una anónima (Vita divi Hieronymi), aunque sólo ejerció como secretario del papa san Dámaso. El capelo no era rojo en sus tiempos, lo fue a partir de 1245. El rojo es el color de los mártires. Simboliza la sangre derramada del Cordero, y ellos como servidores (siervos) del Cordero de Dios se revisten de rojo y significa que deben estar dispuestos a derramar su sangre en el servicio y defensa de la Iglesia.
-Los libros símbolo de la ciencia y de la sabiduría. Cuando aparece cerrado significa la materia virgen y abierto la materia fecundada. Como doctor de la Iglesia (San Jerónimo incluye al binomio de “ora et labora” de San Benito, “orar, leer y trabajar” como las tareas propias del monje.

La obra está ejecutada con un dibujo firme que se complace, por su cuidado, en la descripción del cuerpo semidesnudo, la masa rocosa y la visión de profundidad del paisaje de ciudad, al fondo (símbolo de vanitas). En esta obra barroca las figuras no están iluminadas por igual, sino fusionadas en un conjunto, vistas a través de una fuerte luz, procedente de una única dirección.
Está firmado en la parte inferior derecha con las iniciales “A T Q” 1645.

Mensaje

“Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo”
(Prólogo al comentario de san Jerónimo sobre el libro del profeta Isaías Nums 1.2)

“¿Cómo es posible vivir sin la ciencia de las Escrituras, a través de las cuales se aprende a conocer al mismo Cristo, que es la vida de los creyentes?” (Ep. 30, 7).

Texto: Ana María Fernández Rivero. Foto: Ricardo Falquina Sancho.

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MES DE OCTUBRE (2014)

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SANTA TERESA DE JESÚS

AÑO JUBILAR

DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

Nacida Santa Teresa de Jesús el 28 de marzo de 1515, en España se va a celebrar en este próximo año 2015 el V Centenario de su nacimiento. Con esta ocasión el Papa Francisco ha concedido para todas las diócesis de España el AÑO JUBILAR que se extenderá desde la fiesta de Santa Teresa de Jesús de este año 2014 hasta la misma fecha, 15 de octubre de 2015.

Teresa Sánchez de Cepeda y de Ahumada, conocida por el nombre de Teresa de Jesús, que adopta cuando comenzó la reforma, Santa Teresa de Jesús o directamente por Santa Teresa de Ávila.

Nace en Ávila en 1515 y muere en Alba de Tormes en 1582, hija de Alonso Sánchez de Cepeda, y de Beatriz de Ahumada perteneciente a una noble familia abulense, que murió cuando Teresa contaba unos 13 años. El ambiente de piedad que respiró en su infancia se manifiesta de forma clara cuando siendo niña convenció a su hermano Rodrigo para que juntos sufrieran el martirio en tierra de infieles y ganar de forma rápida el Cielo.

 Teresa, fue una religiosa, mística y escritora española, fundadora de las carmelitas descalzas, rama de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo la (o carmelitas). Fundó 17 conventos destacándose la Tercera Fundación de San José en Malagón (Ciudad Real) y las dos ramas del Carmelo reformado.

 Su vida y su evolución espiritual se pueden seguir a través de sus obras de carácter autobiográfico, entre las que figuran algunas de sus obras mayores: La vida, las Relaciones espirituales, el Libro de las fundaciones, Camino de perfección, Castillo interior (o Las moradas), Epistolario, Poesías y algunos otros. En ellos aparecen interesantes datos históricos y experiencias y consejos espirituales riquísimos y certeros para hacer el camino hacia Dios.

Muere en Alba de Tormes del 4 al 15 de octubre (calendario gregoriano de 1582). En 1604 se inició el proceso de canonización de Teresa. En 1614 fue declarada beata, y en 1622 fue canonizada por Gregorio XV. En 1970 fue proclamada doctora de la Iglesia, por Pablo VI, siendo la primera mujer que recibía esta distinción. Su fiesta se celebra el 15 de octubre.

Esta pequeña talla en madera policromada  (76 cm) de Santa Teresa de Jesús en bulto redondo, anónima, del siglo XVIII; pertenece a la Parroquia de San Juan Bautista de la Concepción de La Solana (Ciudad Real).

 Representa a la Santa  de pie, sobre una peana,  de cabeza pequeña, de pelo largo que cae sobre los hombros. El rostro sereno, los ojos en actitud expectante, claro signo de su inspiración divina y las facciones bien proporcionadas.

 Viste el hábito de carmelita como reformadora del Carmelo, túnica con escapulario marrón, y capa blanca adornada con una cenefa vegetal dorada que se abrocha sobre el cuello; por dejado del hábito deja asomar sus pies desnudos que calzan sandalias;   ambos brazos aparecen bajo el manto, flexionados por los codos. La mano derecha sostiene, entre los dedos índice y pulgar, un pequeño cilindro rojizo, en el cual se sujetaría la pluma (símbolo de actividad literaria o de escritora). La mano izquierda se vuelve hacia arriba, mostrando la palma con todos los dedos extendidos, donde llevaría el libro (símbolo de magisterio); faltando la “paloma” (símbolo del Espíritu Santo), la toga y birreta doctoral como la iconografía nos la representa.

 En España es la patrona de la Intendencia militar, por haber sido reformadora de su orden, que administró con un notable sentido práctico. También, se la invoca para el alivio de las almas del purgatorio y contra las enfermedades cardiacas.

Mensaje

La oración. El secreto para conjugar a la perfección el ser tan gran escritora -llevar una vida «activa» tan intensa como «reformadora»- y a la vez vivir una vida de tan alta contemplación, es la oración que siempre hizo, y el enamoramiento de Jesucristo como la única mediación para llegar a Dios.

La santidad. La búsqueda de la santidad cueste lo que cueste el conseguirla.

   Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia, todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada le falta.  ¡Sólo Dios basta!. (Letrilla que llevaba por registro en su breviario) 

Tres Virtudes Grandes: desasimiento, amor fraterno  y  humildad. “ Libro de la Vida”

  “humildad es andar en verdad” (MVI 10,7).

 Texto: Ana María Fernández Rivero. Fotos: Ricardo Falquina Sancho

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MES DE NOVIEMBRE (2014)

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Misal Romano de 1768, 36 x 24, 5 cm (cerrado). Pertenece a la Parroquia de Viso del Marqués (Ciudad Real)

LIBROS LITÚRGICOS: MISAL, EVANGELIARIO Y EPISTOLARIO

Se llaman Libros Litúrgicos a los que contienen las preces y ceremonias determinadas por la Iglesia Católica para la administración de los Sacramentos, celebración de la Misa y ejercicio de las demás funciones sagradas.

El Misal Romano (libro del altar, oracional o libro del celebrante): es el libro oficial según el cual la Iglesia celebra la Eucaristía, conteniendo las oraciones de la Misa.

Tras el Vaticano II, queda el misal como libro del altar para oraciones y anáforas, el libro de la sede para las oraciones de inicio y de acción de gracias, y los leccionarios y el evangeliario para el ambón.

El misal se colocaba sobre un cojín o sobre un atril, para facilitar la lectura y proteger las ricas encuadernaciones. Un plan de altar bien dotado contaba con dos atriles, e incluso con dos misales.

El nuevo Misal Romano fue aprobado el 30 de noviembre de 1970.

Evangeliario: Libros que contienen aquellas partes de los Evangelios que se leen durante la Misa o en oficios públicos de Iglesia. Actualmente se saca momentos antes de la celebración y se recoge a su finalización. Antes del comienzo de la misa se lleva en procesión y se entroniza en el centro del altar. Entonces, el celebrante besa el altar y el evangeliario.

Epistolario (Cartas): Libros que recogen las cartas escritas por algunos apóstoles destinadas a las comunidades cristianas primitivas. Las tradicionalmente atribuidas a Pablo de Tarso se conocen como “epístolas paulinas” y el resto con el nombre genérico de “epístolas católicas” (es decir, “universales” o “generales”).

En el Patio del museo podemos contemplar cinco bellísimos ejemplares de libros Litúrgicos, destacando: El Missale Romanum, 1759, del Excmo. Cabildo de la Catedral (Ciudad Real). Impreso por la Real Compañía de Impresores y Libreros del Reino “Typis Societatis”. Consta de 461 páginas, en papel, con pastas de madera forradas en terciopelo rojo, y adornos de plata en las tapas. En el centro Escudo Episcopal, en plata. En los remaches de plata aparecen tres cuños: Vargas; Escudo coronado con oso y madroño/4; Castillo/3. Platero (Manuel Timoteo Vargas Machuca)

Epistolario, 1790, del Excmo. Cabildo de la Catedral (Ciudad Real). Impreso por la Real Compañía de Impresores y Libreros del Reino, en la Tipografía de Benedicto Cano. Con pastas de madera forradas de terciopelo rojo, con adornos de plata en las tapas fabricados por Antonio José Pérez, platero, cordobés.

Misal Romano, 1768, de la Parroquia de Viso del Marqués (Ciudad Real). Tiene las pastas de madera forradas por terciopelo rojo, con decoraciones en plata. Representa a la Asunción, la Virgen en el centro rodeada de nubes, a ambos lados dos querubines. El conjunto central se enmarca con figuraciones vegetales y florales (tornapuntas y rocallas).

También del Viso del Marqués: Un Epistolario y un Evangeliario, 1731, forrados en terciopelo rojo, con cantoneras de plata de motivos vegetales muy estilizados y un medallón liso en la tapa superior.

Mensaje

«Con esta fe creemos que en escritura y palabra Divina, lo que la Iglesia nos enseña como tal, y, aunque es hablada por boca de hombres, la creemos por palabra de Dios»

(San Juan de Ávila cp. 44, 43301 s.s.)

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MES DE NOVIEMBRE (2015)                                                                  

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BUSTO DE SAN JOSÉ

DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

José, esposo de María y padre virginal de Jesús. “Fue siempre el custodio fiel de Jesús y María”. Es llamado el “Santo del silencio”.

Las principales fuentes de información sobre la vida de San José son los primeros capítulos del evangelio de Mateo y de Lucas. Son al mismo tiempo las únicas fuentes seguras por ser parte de la Revelación.

La literatura apócrifa, (especialmente el “Evangelio de Santiago”, el “Pseudo Mateo” y el “Evangelio de la Natividad de la Virgen María”, “La Historia de San José el Carpintero”, y la “Vida de la Virgen y la Muerte de San José), provee con detalles pintorescos copiados en su mayoría del Antiguo Testamento.

Según Santo Tomás de Aquino, debe creerse que así como la madre de Jesús permaneció Virgen, lo mismo ocurrió con José “Credimus quod, sicut jesé fuit virgo, sic Joseph”.

Y según San Francisco de Sales-el gran José falleció antes de la muerte del Salvador quien, de no ser por ello no hubiese encomendado su madre a San Juan.

La iconografía de san José es paralela a la evolución de su culto, que es más bien tardío ya que se desarrollará fundamentalmente después del Concilio de Trento, impulsado por los jesuitas y muy apreciado por Teresa de Jesús, bajo cuya advocación puso la mayoría de sus fundaciones en la península.

Modelo de padre y esposo, nombrado por el Papa Pío IX, en 1847, patrón de la Iglesia universal; de los trabajadores, de infinidad de comunidades religiosas y de la buena muerte, (Fiesta:19 de marzo).

La magnífica talla que se expone en la Sala II del Museo, perteneciente a la Parroquia de San Bartolomé de Almagro (Ciudad Real), es de madera policromada en bulto redondo del siglo XVII (finales), anónimo (Escuela de Salzillo); de 35 x 25 cm.  Representa el busto desnudo de San José, de larga cabellera suavemente ondulada, cejas pintadas y ojos de cristal mirando hacia abajo y barba y bigotes rizados; comprende también el cuello, parte de los hombros y del pecho. En la parte posterior de la cabeza aparecen dos orificios, donde se sujetaría la corona.

El rostro  de este San José es muy cercano al del Convento de Las Claras de Murcia de Salzillo.

Mensaje

Santa Teresa repetía: “Parece que Jesucristo quiere demostrar que así como San José lo trató tan sumamente bien a El en esta tierra, El le concede ahora en el cielo todo lo que le pida para nosotros. Pido a todos que hagan la prueba y se darán cuenta de cuán ventajoso es ser devotos de este santo Patriarca”.

Texto: Ana María Fernández Rivero.  Fotos: Ricardo Falquina Sancho

                                             ***

MES DE DICIEMBRE (2014)                               

Inmaculada Concepción perteneciente a la parroquia de San Pedro (Ciudad Real)

INMACULADA CONCEPCIÓN

 DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

La Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe proclamado por Pío IX, en la bula Ineffabilis Deus, el 8 de diciembre de (1854): define que por una gracia singular de Dios, María fue preservada inmune de todo pecado, desde su concepción.

Fundamento Bíblico

Gen 3, 9-15.2: menciona a la Madre del Redentor. Es el llamado Proto-evangelium donde Dios declara la enemistad entre la serpiente  y la mujer…”.

Ef 1, 3-6.11-12: El Padre eligió a María “antes de la creación del mundo para que fuera santa e inmaculada en su presencia en el amor” (Cfr. Ef 1,4).

Evangelio: Lc 1, 26-38 “Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel  a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: Salve, llena de gracia, el Señor está contigo”.

Apocalipsis, capítulo 12: “La mujer dio a luz un hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro” (Ap 12, 5). 

En el Cantar de los Cantares se dice algo que le corresponde muy bien a María Santísima: “Eres totalmente hermosa y en ti no hay mancha alguna ni defecto” (Cant. 4, 7) Las metáforas bíblicas, popularizadas por las Letanías de la Virgen de Loreto, aparecen a su alrededor: el sol, la luna, la estrella del mar, el espejo sin mancha,  el jardín cerrado, la fuente, el pozo de agua viva, el cedro del Líbano, el lirio,  el olivo, la rosa, la Torre de David, la Ciudad de Dios, la puerta del cielo.

La imagen de la Inmaculada quedó  fijada en el siglo XV tomando como base un texto del Apocalipsis: <> (Ap 12,1). En ocasiones pisa una serpiente significando <> (Gn 3, 15), añadiendo así la idea de la Virgen como nueva Eva, elegida para vencer al mal y restaurar la pureza primitiva.

Puede afirmarse que en el arte barroco del siglo XVII surge el concepto iconográfico actual de la Inmaculada Concepción plasmado en numerosas obras. Libre ya de todos los símbolos de las letanías, rodeada sólo por ángeles, sus pies aplastan la serpiente tentadora, para recordar su victoria sobre el pecado original.

A ello contribuyeron los artistas españoles, quienes aportaron su particular visión, creando un estilo propio.

Defendida por franciscanos, jesuitas y la monarquía española.

España celebra a la Inmaculada como patrona y protectora desde 1644, siendo el 8 de diciembre fiesta de carácter nacional. Durante la celebración de dicha festividad, los sacerdotes españoles tienen el privilegio de vestir casulla azul (Este privilegio fue otorgado por la Santa Sede en 1864).

Es la Patrona de la Infantería, de Farmacéuticos y las Facultades de Farmacia.

La pintura de “La Inmaculada Concepción” que podemos contemplar en el Patio del Museo corresponde a un lienzo del siglo XVIII de notables proporciones de autor desconocido, que pertenece a la Parroquia de San Pedro Ciudad Real.

El pintor representa a la Virgen como una joven morena, bella, tierna y dulce entre nubes, rodeada de ángeles; la figura de María adquiere elegancia casi cortesana, vestida con túnica blanca y manto azul símbolos de pureza y eternidad respectivamente, la palabra manto representa a la madre que envuelve y cobija. Coronada con doce estrellas (las doce tribus de Israel o la maternidad sobre la iglesia fundamentada en los doce apóstoles); destacando su concentrado gesto y sus manos unidas que nos invitan a la oración.

Querubines en las más variadas posturas la rodean, otorgando movimiento, gracia y vitalidad al conjunto, unos son muy visibles mientras que otros desaparecen en la penumbra, ya que hay varios planos de profundidad. Los atributos que portan corresponden a la tradición mariana: varas de lirios (la pureza), el espejo (virginidad perpetua), rosas (el amor), la palma del martirio (triunfo de la vida futura).

Una serpiente a los pies simbolizando su dominio sobre el pecado.

Un árbol en la parte baja a la izquierda de la imagen, posiblemente indicando su papel de intercesora entre el mundo terrenal y Dios.

Sobre ella alza el vuelo la paloma símbolo del Espíritu Santo, y la gracia divina que la Virgen dispensa sobre la Tierra.

Los ropajes de María parecen estar azotados por un fuerte viento que crea un sensacional efecto de movimiento. La luz incide en la zona derecha y consigue atractivos contrastes lumínicos.

Mensaje

 La solemnidad de la Inmaculada, al caer dentro del tiempo de Adviento, se convierte en un motivo de esperanza para toda la Iglesia cuando se prepara para recibir al que viene a “bendecirnos con toda clase de bienes espirituales y celestiales”

(Ef 1,3-6.11-12).

 Miremos a ella, y dejémonos mirar por ella; para aprender a ser más humildes, y también más valientes en el seguimiento de la Palabra de Dios; para acoger el tierno abrazo de su Hijo Jesús, un abrazo que nos da vida, esperanza y paz.

Papa Francisco en el Ángelus de la Inmaculada, 2013

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Texto: Ana María Fernández Rivero.  Fotos: Ricardo Falquina Sancho

 

                                   

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