Mes de Septiembre

 El programa “Obra del mes”  es una acción destinada a dar a conocer una obra distinta del museo cada mes y, de este modo, hacer accesibles los contenidos del museo para todos los públicos incentivando la diversidad de miradas. Obra del mes es una invitación a explorar y profundizar  en los significados de un conjunto de obras escogidas de los fondos del Museo.

SAN  JERÓNIMO PENITENTE  

San Jerónimo

                        
DESCRIPCIÓN ICONOGRÁFICA

Uno de los cuatro grandes Padres doctores de la Iglesia latina. Nace en Estridón, cerca de Venecia, hacia el año 347, dentro de una familia cristiana. Muere en el año 420. En Roma estudia los clásicos y lleva una vida mundana y disipada, y ahí decide convertirse al cristianismo para, posteriormente, dedicarse a la vida ascética y al estudio de las Sagradas Escrituras. En Antioquia es ordenado sacerdote. Va a Roma y asiste al papa san Dámaso en el Concilio del año 382. Le encarga la revisión de los Evangelios. Va a Belén en el año 382; es director espiritual de dos monasterios (uno de hombres y otro de mujeres). Allí vive durante treinta años dedicado al estudio, exégesis y comentarios a la Sagrada Escritura. Destaca entre sus obras la traducción, del hebreo al latín, del Antiguo Testamento y la revisión del texto latino del Nuevo Testamento. Es la llamada biblia Vulgata, texto oficial del cristianismo.

Su larga permanencia en el desierto de Calcis (Egipto) donde vivió su fervor eremítico, dio origen a una serie de leyendas, que amenizan su iconografía: las tentaciones, el león domesticado, etc.
En el Renacimiento se convirtió en el Patrón de los humanistas. En la actualidad es el santo patrón de los bibliotecarios, traductores…etc Su fiesta se celebra el 30 de septiembre.

El lienzo que comentamos, propiedad de la Comunidad de MM. Dominicas de Almagro, representa al Santo, en una de las etapas de su vida de ermitaño, en solitario, de gran corporeidad y musculosidad, de cuerpo poderoso y sin embargo frágil, abstraído en la meditación, de aspecto venerable, semicalvo y con larga barba, apoyado sobre la Biblia abierta. Se reconoce al penitente por su semidesnudez, cubre un paño de pureza blanco, y manto púrpura, ante la entrada de la gruta, y rodeado de una combinación de los atributos que le hacen reconocible:
-El león (leo mansuetus), al que se dice domesticó y sacó una espina clavada de la pata; aunque en realidad el icono de un fiero león se puede deber al carácter áspero del santo, su vigor y fortaleza en la defensa de la doctrina.
-El cráneo o calavera símbolo de la fugacidad de la vida, (penitencia en el desierto).
-El capelo cardenalicio y manto púrpura (dignidad eclesiástica que se le concede en el siglo IX, en una anónima (Vita divi Hieronymi), aunque sólo ejerció como secretario del papa san Dámaso. El capelo no era rojo en sus tiempos, lo fue a partir de 1245. El rojo es el color de los mártires. Simboliza la sangre derramada del Cordero, y ellos como servidores (siervos) del Cordero de Dios se revisten de rojo y significa que deben estar dispuestos a derramar su sangre en el servicio y defensa de la Iglesia.
-Los libros símbolo de la ciencia y de la sabiduría. Cuando aparece cerrado significa la materia virgen y abierto la materia fecundada. Como doctor de la Iglesia (San Jerónimo incluye al binomio de “ora et labora” de San Benito, “orar, leer y trabajar” como las tareas propias del monje.

La obra está ejecutada con un dibujo firme que se complace, por su cuidado, en la descripción del cuerpo semidesnudo, la masa rocosa y la visión de profundidad del paisaje de ciudad, al fondo (símbolo de vanitas). En esta obra barroca las figuras no están iluminadas por igual, sino fusionadas en un conjunto, vistas a través de una fuerte luz, procedente de una única dirección.
Está firmado en la parte inferior derecha con las iniciales “A T Q” 1645.

“Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo”
(Prólogo al comentario de san Jerónimo sobre el libro del profeta Isaías Nums 1.2)

“¿Cómo es posible vivir sin la ciencia de las Escrituras, a través de las cuales se aprende a conocer al mismo Cristo, que es la vida de los creyentes?” (Ep. 30, 7).

***

Texto: Ana María Fernández Rivero.

Fotos: Ricardo Falquina Sancho.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s